domingo

Roger Nahuel Cueva

Roger Nahuel Cueva
Roger Nahuel Cueva
Roger Nahuel Cueva
Roger Nahuel Cueva
Roger Nahuel Cueva
Roger Nahuel Cueva
Roger Nahuel Cueva
Roger Nahuel Cueva
Roger Nahuel Cueva
Roger Nahuel Cueva
Roger Nahuel Cueva
Roger Nahuel Cueva

sábado


Roger Nahuel Cueva


Roger Nahuel Cueva

Roger Nahuel Cueva

Roger Nahuel Cueva

Roger Nahuel Cueva

jueves


Nunca fue fácil, pero creo en tus ojos. Es tan fragil depender de todo...Y cómo explicarte desde el encierro cuánto miedo da salir a ese mar de dudas...Ya no hay más que hacer, sos tu propia ayuda. Ahora andá y viví. Yo siempre amé tu locura.

viernes

roger nahuel cueva


ROGER NAHUEL CUEVA


Roger Nahuel Cueva

roger nahuel cueva

lunes


Roger Nahuel Cueva


  • Como un bello amanecer tu amor un dia llego. Por ti dejo de llover y el sol de nuevo salio, iluminando mis noches vacias. Desde que te conoci, todo en mi vida cambio. Supe al mirarte que al fin se alejaria el dolor, que para siempre seriamos dos.




jueves



¿Qué voy a decir?
Cuando me haces sentir de esta manera




Roger Nahuel Cueva

quiero un
Falso
Romance


Roger Nahuel Cueva


Sabes que te quiero tanto...

Te quiero lo suficiente como para dejarte ir.
Yo quiero que alguien me ame por quien soy yo.


Ya nada tiene sentido,Nada esta bien.

¿Realmente quieres h e r i r m e ?
¿Realmente quieres hacerme l l o r a r ?

Las palabras son pocas

Yo ya te hable

Me a m a s sin razón
Estoy preparada para dejarte ir

Si es amor lo que quieres de mi

Entonces l l é v a t e l o

No todo es lo que vos ves

Se ha a c a b a d o hoy.
Esta vez el s u e r t e te lo digo yo ;)

Tal vez este equivocado,tu decides
debí ser fuerte,aun asi
mentí
nadie me entiende como tu
Podemos olvidar el ayer por que ahora se
como me siento acerca de ti,fui tonto,estaba
equivocado
Todo lo que se necesita es una oportunidad mas,
no dejes que el proximo beso sea el
ultimo
No pasa un dia que no piense en ti
no buscare otro por que se que tu eres la indicada
y no puedo estar sin ti ♥

domingo

"¿Dónde estas amigo?!"

Es apenas un instante, un momento, un segundo en el que uno equivoca el camino. A partir de ahí cada paso que damos nos aleja cada vez mas de nosotros mismos.
No tenemos conciencia de los errores que cometemos, apenas una sensación, una pequeña voz interior que nos dice “algo está mal”. Y aunque esa vocecita está ahí seguimos adelante, ignorándola, equivocándonos, casi a conciencia.
Lo ves venir. Sabes que eso que estás por hacer va a cambiar todo, y así todo lo haces. Ya te extraviaste, ya te vaciaste, ya te equivocaste, ya te fuiste, ya te perdiste, ya te traicionaste. Y ahí te mirás al espejo y ya no te reconoces, hay otro que te mira, te pregunta “¿Dónde fuiste? ¿Dónde estás?” .
Un error lleva a otro error. Es tan fácil equivocar el camino y tan difícil volver de eso... Es un impulso, un momento irracional, y ya no hay vuelta atrás. Incluso cuando tenemos buenas intenciones un error puede cambiar todo, romper todo. Ya estás perdido, errado, extraviado, si no tenés rumbo ¿A dónde podrás ir?
Hay alertas, hay advertencias, pero no las escuchamos y vamos directo al error.
Errar es hacer algo pensando solo en nosotros y nada en los demás. ¿Qué nos pasó? ¿Por qué nos equivocamos tanto? ¿Por qué fuimos tan débiles?
Cuando cometiste error tras error no podés ni siquiera quejarte, ni ese derecho tenés.
Corrés, te desesperás, pero cuando tomaste el desvío el camino de regreso es más largo. Porque en tu desvío causaste dolor, heridas que tardan mucho en sanar. El dolor se transforma en resentimiento, en tristeza vieja, inolvidable.
Ya no soy el que era, ya no sos el que eras ¿Dónde estás? ¿Dónde estamos?
Querés volver el tiempo atrás, querés volver a ser quien eras, pero ya es tarde.
Los errores del presente son las tragedias del futuro. Corrés pero ya es tarde, y mientras corrés tu alma llora, porque sabes que tendrías que haber escuchado esa vocecita, ese murmullo en tu corazón que te decía que estabas equivocando el camino.
Corrés y corrés pero ya es tarde, solo podés mirarte al espejo y preguntarte ¿Dónde estás?
Nosotros fuimos débiles, erramos el camino, nos traicionaos, nos distanciamos, perdimos los códigos, los valores, la amistad, el amor, y ahí nos volvimos vulnerables.
De los errores se aprende, pero hay errores que no se pueden cometer, hay errores trágicos, irremediables.
Nosotros no supimos ni sabemos aprender de nuestros errores, por eso pasa esto.
Todos cometemos errores, todos nos equivocamos, pero también todos tenemos alarmas, una voz en lo más profundo de nuestra alma que nos dice “te estás equivocando, no lo hagas”, el error es no escuchar esa voz, es no reaccionar ante esa alarma.
Y aunque te pierdas, aunque equivoques el camino siempre va a estar esa voz, esa voz que en lo más profundo de tu alma te marca el camino y te dice “hey, donde estás?, donde estás?”.




"La vida que imaginé!"

Cuando sos chicos soñas con lo que vas a ser cuando seas grande, y si te dejan soñar soñas en grande. De grande medís tu vida como un parámetro ¿es mejor o peor de lo que imaginaste?
Si soñaste mucho con la vida que querías sabés muy bien lo que querés, y también sabes muy bien lo que no querés, lo que no cuaja con lo que soñaste para vos.
Muchos juegos de niños son ensayos para la vida futura. Al imaginar nuestra vida nos convertimos en un personaje de nuestra propia novela. Perseguimos siempre esa vida que imaginamos. ¿Pero cómo se hace para vivir si sabés que la vida que imaginaste nunca se va a concretar?
Lo que nos sostiene son los sueños ¿pero cómo haces cuando entendés que eso es imposible? ¿Hay que conformarse con la vida que nos toca? Hacemos lo imposible por ajustar la vida a lo que imaginamos. Ya la vida se resiste, se revela nuestra idea de cómo debe ser.
El problema de los sueños es que a veces se convierten en caprichos, querés esa felicidad que soñaste o nada. Cuanto más frondosa es nuestra imaginación, más grande es la decepción.
Cualquier detalle distinto a lo que imaginás arruina la felicidad. Duele mucho la realidad cuando sos un soñador.
A veces uno cree que lo que duele es la realidad pero lo que duele es el ideal. La vida que imaginás puede ser un sueño, pero también puede convertirse en una cárcel.
Imaginar tu vida ideal está bueno, pero que la vida imagine por vos es mucho mejor. A veces hay que dejarse sorprender.
La obsesión por el ideal te puede hacer perder de vista lo real, lo verdadero, lo que necesitás, nada está a la altura de un ideal.
Si querés concretar tus sueños lo mejor es empezar por matar al ideal. Ojo, no me estoy refiriendo a matar los ideales, sino que hay veces que uno se imagina su vida como si fuera una película, una epopeya heroica, y es muy difícil estar a la altura de ese ideal.
El ideal es una luz muy brillante, muy brillante, tanto que puede terminar opacando la realidad. Podés sufrir toda la vida por ese ideal, hermosos, puro, brillante, pero lejano y cada vez más lejano.
Hay que poder distinguir los sueños del ideal. Los sueños son pequeñas excusas que nos ayudan a crecer. El ideal es una gran mole de oro que nos paraliza. En cambio la realidad es frágil, endeble, imperfecta, pero verdadera.
Porque al final del camino uno puede contar la vida que vivió, no la que imaginó. Entonces mejor que imaginar la vida es vivirla.



miércoles

Una Sombra - Florencia Villagra!

Te destierro con esta canción, te destierro tres veces; y no quiero que tus ojos miren otra vez hacia donde estoy yo. Y si acaso te vuelvo a pensar, por favor no respondas; voy a sacudirme el alma, hasta que no quede nada, nada de vos. Y voy a sentarme a ver tu cara y tu voz desaparecer. Y cuando te arranque de mi placer, serás la sombra y nada más. Y es que a nadie le voy a contar que te sangro de a ratos cuando caigo en los antojos de este corazón empachado de vos. Y este amor rebotando queda, rebotando en tu espalda, como choca en la ventana el insecto siego, que busca el calor y voy a sentarme a ver tu cara y tu voz desaparecer y cuando te arranque de mi placer serás la sombra... y voy a sentarme a ver tu cara y tu voz desaparecer y cuando te arranque de mi placer seras la sombra y nada mas...

viernes

Roger Nahuel Cueva




Roger Nahuel Cueva


Roger Nahuel Cueva

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Roger Nahuel Cueva





Roger Nahuel Cueva




Roger Nahuel Cueva







Roger Nahuel Cueva







Roger Nahuel Cueva







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